masaje bondage gay en madridMasaje Bondage Gay – El masaje prohibido

 

Seguramente que todos, en un momento dado, hemos querido probar algo distinto en el mundo del erotismo, dar un paso más allá, vivir experiencias “prohibidas”,  y que mejor forma de hacerlo que probando un masaje bondage gay.

El Bondage (que proviene de un término francés homónimo que significa “esclavitud” o “cautiverio”) es una práctica erótica basada en la inmovilización del cuerpo de una persona.  Las ataduras se pueden hacer en una parte del cuerpo o en su totalidad, usando cuerdas, cintas, telas, esposas, cadenas o cualquier elemento que resulte inmovilizador.

 

75 minutos 300€

 

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Dentro de las prácticas Bondage, pueden utilizarse objetos como mordazas o vendas en los ojos, para privar a la otra persona de algunos sentidos y hacer de esta forma, que la experiencia sea más excitante y sorprendente.

 

Cómo es el masaje Bondage Gay en Madrid

El componente erótico y  excitante del Bondage reside en la liberación mental proveniente de la cesión de la responsabilidad y el ejercicio de la vulnerabilidad, es decir, para las personas que lo practican, el gran atractivo que tiene es la confianza y el intercambio de responsabilidades sobre el placer del compañero, junto al placer creativo y estético, que unido a la visión del cuerpo desnudo, encordado como una singular obra erótica constituye una praxis compleja entre lo ritual y lo sexual.

 

Es un juego en el que un hombre (el amo o dominador) inmoviliza a otro hombre (sumiso) que estará cediendo toda su confianza al dominador para que éste tenga total capacidad de acción sobre su cuerpo, sin más opción que liberar la mente y sus preocupaciones.

 

Esta sensación de tranquilidad provocada por la inhibición del control, sumada al deseo que la dominación provoca, permite al hombre inmovilizado, dejarse llevar, pudiendo ejercer así el abandono erótico de su cuerpo.  Todo ello unido a la placentera sensación del masaje repleto de erotismo con aceite por todo el cuerpo, deteniéndose en todas tus zonas erógenas, hará de esta experiencia algo único.

 

En el masaje bondage gay, la segregación de oxitocina y adrenalina, generada por la sensación de “peligro”, provocan sensaciones de excitación, tranquilidad y placer.  Algo totalmente diferente a lo que hayamos probado hasta ahora.

 

Atrévete a disfrutar de este masaje “prohibido” conmigo, rompe con la monotonía de tu vida sexual, enriquécela y descubre el placer de la sumisión sin riesgos.