tantra y homosexualidad en Madrid

El papel del Tantra en la Homosexualidad

 

El Tantra no trata de normas morales, sociales, de comportamiento o de lo que está bien o mal. El tantra va mucho más allá, está por encima, trata de consciencia, de liberación del ego, de nuestra mente con todas sus creencias, anclajes del pasado, y la interpretación y significado continuo que da al mundo y a las cosas. Esa liberación está unida a escaparnos de los falsos “yo soy….” que nuestro ego se atribuye a sí mismo.

 

Yo soy homosexual, heterosexual, yo soy listo, yo soy tonto, yo soy nervioso, yo soy tranquilo, etc…. Todas estas afirmaciones no son sino la niebla de los falsos atributos que el ego, desde la esclavitud de una mente no sanada en el pasado se da a sí mismo. La afirmación “Yo soy” que normalmente utilizamos de una forma automática, es una afirmación muy poderosa que nos ancla, o bien a la esclavitud del pasado o bien a la libertad de la verdad de lo que somos en el ahora.

 

El Tantra como camino a la Liberación

Por lo tanto el Tantra es un camino a la liberación, para ello hay que revisar y deshacer nuestro pasado, sanar nuestra relación con lo masculino y femenino, hay que reconocer, perdonar y liberar todo el conglomerado emocional ligado a los arquetipos padre-madre plasmados en nuestra encarnación actual, principalmente a través de nuestros progenitores y es entonces cuando realmente somos libres de todos los condicionamientos, es entonces cuando elegimos nuestra homosexualidad libremente.

 

Este es el trabajo del Tantra que los homosexuales han de hacer, canalizando su feminidad a través del rechazo a lo femenino y de la seguridad de relacionarse sólo con otros hombres. La ventaja de los homosexuales frente a los heterosexuales, es que han sido capaces de reconocer y abrirse a esa parte femenina, de sensibilidad, de sensación con el mundo desde la receptividad.

 

En el mundo de los masajes tántricos homosexuales, cuando dos hombres se juntan, se moviliza unas energías diferentes a cuando ocurre entre hombre y mujer, pero la danza de los masculino y lo femenino está también ahí. Y el objetivo final de unir dentro de nosotros mismos ambos polos también está ahí. Dos hombres pueden disfrutar de un espectacular masaje tántrico, al final no es más que un juego, un juego de consciencia donde nuestro trabajo es, como decíamos antes, liberarnos de las ataduras de nuestra mente-pasado.

 

Es solo reconociendo y sanando lo que somos es como podemos unirnos a “lo otro” dentro de nosotros mismos.

 

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